”””No hay familia cristiana perfecta, pero sà hay familias cristianas que perseveran en su crecimiento, valores e integridad, pero para que esto sea una exitosa realidad, Dios debe ocupar el primer lugar en la familia!!!
DEUTERONOMIO 6:4-7 (PDT)
Escucha, ”Israel! El Señor es nuestro Dios, el Señor es uno. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Recuerda siempre estos mandamientos que te doy hoy. Enséñaselos a tus hijos y hÔblales sobre ellos cuando estés en tu casa, cuando camines, cuando te acuestes y cuando te levantes.
š Yo creo que todos anhelamos que pase ese perĆodo crĆtico que experimenta nuestra sociedad actualmente.
š Cuando un alto porcentaje de matrimonios terminan en separación y el alto Ćndice de deterioro de la juventud y la delincuencia juvenil estĆ”n ligados a un trasfondo de hogares disfuncionales, donde prevalecen los conflictos de pareja y familiares, debido a la falta de implementación de valores y principio bĆblicos.
āš¼ Pero la pregunta: ĀæResulta posible resolver el cĆŗmulo de problemas que atentan contra la institución familiar? La respuesta es positiva:
”””Sà es posible!!!
š Y se suma a esta afirmación otro elemento:
šØāš©āš§āš¦ La necesidad de volver a los orĆgenes, a las pautas que aprendemos en el GĆ©nesis y otros pasajes de las Escrituras inspirados por el Creador de la familia: Ā”Dios mismo!
āš¼ Si usted pregunta a su alrededor, quizĆ” a hermanos en la fe, amigos y familiares, ĀæquĆ© desean para sus vidas?, le responderĆ”n sin duda en el siguiente orden:
- Estabilidad y prosperidad económica; y
- Una relación familiar sana y enriquecedora.
šØāš©āš§āš¦ Es apenas natural como deseo para una familia.
š« Y es que podemos tenerlo todo, lo material, pero si hay dificultades en la relación de familia, reinarĆ” la falta de Ć”nimo, la apatĆa relacional y la división; y por consiguiente viene la falta de prosperidad, es decir la ruina y la destrucción.
š Bien lo dijo el mismo SeƱor JesĆŗs: (Lucas 11:17B NTV)
”Una familia dividida por peleas se desintegrarÔ!
℠La diferencia entre una familia derrotada y una en victoria, la determina en qué y en quién creemos como recurso para edificarla o, si es el caso, para salir de la crisis.
šš¼ Ustedes pueden acudir a la infinidad de textos que hay en el mercado sobre relación de familia, pero si buscan a Dios primero que cualquier cosa, confĆan y caminan en Su Palabra, puedo asegurarles que todo cambiarĆ” y su relación prosperarĆ”.
š El SeƱor JesĆŗs nos exhorta en Su Palabra: (Mateo 6:33 RVAā15)
MƔs bien, busquen primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serƔn aƱadidas.
šØāš©āš§āš¦ Por esta razón es que podemos afirmar que no hay familia cristiana perfecta, pero sĆ hay familias cristianas que perseveran en su crecimiento, valores e integralidad.
āš¼ Por eso es que:
āļø Es necesario hacer un alto en el camino y revisar quĆ© tipo de modelo ofrecemos a la familia como cónyuges, y como padres y madres āļø
šØāš©āš§āš¦ Recuerden que los hijos tenderĆ”n a replicar maƱana en sus propios hogares los patrones de comportamiento que aprenden hoy.
šØāš©āš§āš¦ Ahora, el paso que resulta infalible en el proceso de recobrar el curso que debe tener la familia, es volverse a Dios y darle el primer lugar, es decir, hacerlo preeminente en sus vidas y en su familia.
šØāš©āš§āš¦ A este aspecto se refiere la enseƱanza que impartió el SeƱor al pueblo de Israel y a nosotros en el pasaje que estudiamos hoy. (Deuteronomio 6:4-6 ā LĆ©anlo nuevamente)
āš¼ Y es que:
”””Vivir conforme a la voluntad de Dios, haciendo nuestros los principios y valores que aprendemos en Su Palabra, nos lleva a asumir nuevos retos en la familia que traen transformación y crecimiento permanente!!!
šØāš©āš§āš¦ Y esas pautas constituirĆ”n el fundamento para nuestros hijos y para las futuras generaciones.
CONCLUSIĆN:
℠Puedo asegurarles que no solo hay oportunidad para superar la crisis familiar, cualquiera sea la que estén enfrentando.
℠Sino que, ademÔs, es posible retomar el curso que debió tener su familia desde un comienzo, como lo enseñan las Escrituras.
ā„ Dios es el camino. Ćl es la Ćŗnica salida del laberinto, pero, ademĆ”s, es el fundamento para que todo vaya bien en todas las Ć”reas de sus vidas.
ā„ Es hora de tomar una decisión radical que los lleve a la transformación con ayuda del SeƱor, avanzando en el camino hacia la armonĆa en la familia, la consolidación de buenas relaciones interpersonales y los cimientos para las nuevas generaciones.
ā„ Es hora de impartir, implementar y vivir en la familia, los principios y valores bĆblicos aprendidos con mansedumbre.
TAREA:
āš¼ Si ustedes quieren y creen que les es beneficioso para su crecimiento espiritual, como familia y para que Dios sea preeminente en ella, hagan una pequeƱa reflexión de este devocional y envĆenmelo; yo sabrĆ© escucharlo y agradecerlo.
ā„ Y contesten estas sencillas preguntas:
ā ĀæEs verdaderamente Dios preeminente en su familia?
ā Si no es asĆ ĀæQuĆ© creen que pueden hacer para que lo sea?
ā ĀæConsideran que es posible imprimirle una nueva dinĆ”mica a su relación familiar?
ā ĀæPor quĆ© deben edificar sus hijos con principios y valores bĆblicos?
DEUTERONOMIO 6:6-9 (BLPH)
Graba en tu corazón estas palabras que hoy te he dicho. IncĆŗlcaselas a tus hijos; hĆ”blales de ellas cuando estĆ©s en tu casa y cuando vayas de camino, cuando te acuestes y cuando te levantes; Ć”talas a tu muƱeca como un signo; llĆ©valas en tu frente como una seƱal; escrĆbelas en las jambas de tu casa y en tus puertas.
ā„ Recuerden que:
šØāš©āš§āš¦ La sangre nos hace parientes, pero la lealtad nos hace familia šØāš©āš§āš¦
”””Asà es como funciona!!!
⤠Tu matrimonio y tu familia son el tesoro mĆ”s valioso que Dios te ha dado ā¤
”””CUĆDALO!!!
Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer Su Rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las Ôreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad
