CRISTIANO = APARTADO

EFESIOS 4:17-24 (NTV)

Con la autoridad del Señor digo lo siguiente: ya no vivan como los que no conocen a Dios, porque ellos están irremediablemente confundidos. Tienen la mente llena de oscuridad; vagan lejos de la vida que Dios ofrece, porque cerraron la mente y endurecieron el corazón hacia Él. Han perdido la vergüenza. Viven para los placeres sensuales y practican con gusto toda clase de impureza. Pero eso no es lo que ustedes aprendieron acerca de Cristo. Ya que han oído sobre Jesús y han conocido la verdad que procede de Él, desháganse de su vieja naturaleza pecaminosa y de su antigua manera de vivir, que está corrompida por la sensualidad y el engaño. En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes. Pónganse la nueva naturaleza, creada para ser a la semejanza de Dios, quien es verdaderamente justo y santo.

Los verdaderos cristianos somos apartados por Dios, y cuando seguimos la dirección del Espíritu Santo, cada vez nos parecemos más a Cristo.

Al poner su fe en el Señor Jesús, una persona se convierte en creyente y es santificada, es decir, apartada para los propósitos de Dios. A diferencia de la salvación, que ocurre en un instante, la santificación es un proceso que dura toda la vida.

¡¡¡Los verdaderos seguidores de Jesucristo debemos dejar que el Espíritu Santo nos guíe; si ese ya es el caso, estamos siendo santificados, en otras palabras, estamos madurando progresivamente en la fe a pesar de las luchas!!!

La lógica indica que para avanzar debemos dirigirnos hacia algo. El apóstol Pablo explicó claramente la verdadera misión del cristiano: ser más como el Hijo de Dios (Romanos 8:29). El carácter, la conducta y la conversación de un verdadero seguidor deben reflejar a Cristo. Dios ha dado a cada creyente al Espíritu Santo como maestro y guía, quien transforma mente y corazón para que reflejemos al Señor a quienes nos rodean. Al permitir que el Espíritu nos dirija, hablamos y actuamos conforme a nuestra verdadera identidad como hijos de Dios, como cristianos apartados.

Nuestro Padre Celestial quiere que sus hijos sean ejemplos vivos de Él, sin embargo, no espera que seamos perfectos; Él sabe que no podemos estar libres de pecado por completo, pues seguimos luchando con nuestra propia carnalidad y la fe principalmente.

Pero, si se lo permitimos, su Espíritu nos guiará sobre cómo pensar y actuar para que podamos “andar como es digno de la vocación con que fuimos llamados”. (cf. Efesios 4:1)

CONFESIÓN DE FE:

ESTOY PLENAMENTE CONVENCIDO DE QUE SOY UN CRISTIANO APARTADO POR DIOS, PUES ÉL ME LLAMÓ PARA ESE PROPÓSITO ESPECIAL, Y EN SU PROVISIÓN PARA LOGRAR EL OBJETIVO ME HA PUESTO EN EL PROCESO DE SANTIFICACIÓN, ASÍ QUE YO ME PERMITIRÉ SER GUIADO POR SU ESPÍRITU SANTO Y PROCURARÉ VIVIR DIGNAMENTE DE ACUERDO A SU LLAMADO.

ORACIÓN:

Padre Santo que estás en el Cielo, Jehová Mekaddesh, Señor que nos santifica (Ezequiel 37:28). Mi amado Dios y Señor, Jesucristo, yo sé que la santidad viene de acercarse a Ti, y mientras más me acerque, más santo seré. Mi Señor Jesús, eres Dios que aparta un pueblo escogido, santo para Ti, un real sacerdocio, un pueblo propio, limpias nuestro pecado y nos ayudas a madurar, gracias quiero darte por escogerme como tu santo; pero no quiero ser un santo de yeso que solo sirva para adornar una casa, sino un santo vivo que cada día pueda experimentar el fruto del Espíritu: el Amor; y poner ese fruto al servicio del Reino como un cristiano apartado. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por hacernos santos, a todos los que en Ti creemos y practicamos tu estilo de vida; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!