SALMO 100:4,5 (NTV)
Entren por sus puertas con acción de gracias; vayan a sus atrios con alabanza. Denle gracias y alaben su Nombre. Pues el Señor es bueno. Su amor inagotable permanece para siempre, y su fidelidad continúa de generación en generación.
♥ ¿Por qué es importante dar gracias a Dios?
La Biblia contiene muchos mandatos para dar gracias a Dios (Salmo 106:1; 107:1; 118:1; 1 Crónicas 16:34; 1 Tesalonicenses 5:18). La mayoría de estos versículos enumeran las razones por las que debemos darle gracias, como por ejemplo:
“Su misericordia es para siempre” (Salmo 136:3, 100:5),
“Él es bueno” (Salmo 118:29).
¡¡¡La acción de gracias y la alabanza siempre van juntas; no podemos alabar y adorar a Dios adecuadamente sin ser verdadera y sinceramente agradecidos!!!
Sentir y expresar agradecimiento es bueno para nosotros. Como cualquier padre sabio, Dios quiere que aprendamos a ser agradecidos por todos los dones que nos ha dado (Santiago 1:17). Nos conviene recordar que todo lo que tenemos es un regalo de Él. Sin gratitud, nos volvemos arrogantes y egocéntricos, comenzamos a creer que hemos logrado todo por nuestra cuenta. El agradecimiento mantiene nuestros corazones en una relación correcta con el Dador de todos los buenos dones. Dar las gracias también nos recuerda lo mucho que tenemos. Los seres humanos somos propensos a la codicia y tendemos a centrarnos en lo que no tenemos. Cuando nos centramos en las bendiciones y no en los deseos, somos más felices, y cuando empezamos a agradecer a Dios por las cosas que normalmente damos por sentado, nuestra perspectiva cambia, pues nos damos cuenta de que ni siquiera podríamos existir sin las bendiciones misericordiosas de Dios.
La Palabra en 1 Tesalonicenses 5:18 dice: “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”. Lo que sugiere que debemos ser agradecidos no sólo por las cosas que nos gustan, sino por las circunstancias que no nos gustan. Cuando nos proponemos dar gracias a Dios por todo lo que Él permite que pase en nuestras vidas, mantenemos a raya la amargura. No podemos estar agradecidos y amargados al mismo tiempo; y no es que le demos las gracias por el mal, sino porque nos sostiene a través de él (Santiago 1:12). No le agradecemos por el daño que Él no causó, sino que le agradecemos cuando nos da la fuerza para soportarlo (2 Corintios 12:9). Le agradecemos por Su promesa de que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. (Romanos 8:28)
Podemos tener corazones agradecidos para con Dios incluso cuando no nos sentimos agradecidos por la circunstancia, podemos afligirnos y seguir siendo agradecidos, podemos sentir dolor y aun así estar agradecidos, podemos estar enojados con el pecado y aun así estar agradecidos con Dios.
♥ Eso es lo que la Biblia llama un “sacrificio de alabanza”. (Hebreos 13:15)
CONFESIÓN DE FE:
SÉ QUE DAR GRACIAS A DIOS MANTIENE MI CORAZÓN EN UNA RELACIÓN CORRECTA CON ÉL Y ME SALVA DE UNA SERIE DE EMOCIONES Y ACTITUDES DAÑINAS QUE ME ROBARÍAN LA PAZ QUE DIOS QUIERE QUE EXPERIMENTE (FILIPENSES 4:6-7); ENTONCES, SERÉ AGRADECIDO Y LO ALABARÉ.
ORACIÓN:
Padre Celestial, Elohim Tehilati, Dios de mi Alabanza y Adoración (Salmo 109:1). Mi amado Dios y Señor, Jesucristo, Tú eres el único merecedor de nuestra alabanza y adoración, Tú has cambiado mi lamento en gozo, para que pueda sacrificarte alabanza y adoración que exalte tu Glorioso Nombre. Gracias Dios mío por darme la oportunidad de alabarte y adorarte como Tú lo pides, en espíritu y en verdad, es un privilegio y el gozo de mi alma y de mi salvación; yo quiero ser un verdadero adorador por más que las circunstancias no sean las apropiadas o las formas de expresarlo no sean las tradicionales. Gracias mi Señor Jesús por levantarme en la alabanza y la adoración, hoy consagro mi boca, mi lengua y mis palabras a Ti, y te soy agradecido; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!