GÉNESIS 25:29-34 (NTV)
Cierto día, mientras Jacob preparaba un guiso, Esaú regresó del desierto, agotado y hambriento. Esaú le dijo a Jacob:
- ¡Me muero de hambre! ¡Dame un poco de ese guiso rojo!
(Así es como Esaú obtuvo su otro nombre, Edom, que significa «rojo»).
- Muy bien, respondió Jacob, pero dame a cambio tus derechos de hijo mayor.
- Mira, ¡me estoy muriendo de hambre! dijo Esaú. ¿De qué me sirven ahora los derechos de hijo mayor?
Pero Jacob dijo:
- Primero tienes que jurar que los derechos de hijo mayor me pertenecen a mí.
Así que Esaú hizo un juramento, mediante el cual vendía todos sus derechos de hijo mayor a su hermano Jacob. Entonces Jacob le dio a Esaú guiso de lentejas y algo de pan. Esaú comió, y luego se levantó y se fue. Así mostró desprecio por sus derechos de hijo mayor.
♥ Los verdaderos seguidores de Jesucristo debemos siempre recordar que:
¡¡¡La templanza es una virtud que Dios valora mucho; por tanto, debemos considerar cada tentación por satisfacer de inmediato los deseos, como una oportunidad para practicar el dominio propio y confiar en Dios!!!
El problema con ser miope es la incapacidad de ver lo que está lejos. Aunque solemos pensar en esto como un problema solo físico, también es posible ser miope espiritualmente (2 Pedro 1:8,9). Eso es justo lo que sucedió con Esaú en el pasaje de hoy. Cambió su derecho de primogenitura y todas sus bendiciones a largo plazo por la gratificación física inmediata de un plato de lentejas. (Leer Génesis 25:19-34)
Eso nos parece muy tonto, pero nosotros también podemos renunciar a algo excelente por una satisfacción temporal. Esto sucede cuando damos mayor prioridad a nuestros deseos, apetitos o emociones que al Señor. Si nuestro enfoque está en lo temporal en lugar de lo eterno, tomaremos decisiones basadas en las necesidades y los deseos de hoy sin considerar las consecuencias mañana. Al hacerlo, sacrificamos un tesoro duradero por una satisfacción fugaz. Entonces, para protegerse de lo que le ocurrió a Esaú, evite tomar decisiones importantes en momentos de debilidad física, emocional o espiritual. Tómese el tiempo para pedirle al Señor que le dirija, y permita que los preceptos bíblicos dirijan su pensamiento.
♥ Como seguidores de Jesucristo, no debemos olvidar que el dominio propio es un rasgo del fruto del Espíritu en nosotros, el amor, que Dios valora mucho, de manera que debemos ponerlo en práctica en nuestra cotidianidad.
CONFESIÓN DE FE:
TENIENDO EN CUENTA QUE EL SEÑOR VALORA DE MANERA ESPECIAL LA TEMPLANZA EN MI VIDA, CONSIDERARÉ CADA TENTACIÓN POR SATISFACER DE INMEDIATO LOS DESEOS COMO UNA OPORTUNIDAD PARA PRACTICAR EL AUTOCONTROL Y CONFIAR PLENAMENTE EN ÉL.
ORACIÓN:
Espíritu Santo de Dios, Jehová Rohi, Pastor, Guía y Director de mi vida (Isaías 11:2). Gracias mi amado Rey y Señor, Jesucristo, por tu Espíritu Santo, quien es mi guía y mi consuelo, porque hoy puedo decir como el profeta: el Espíritu del Señor reposará sobre mí, el Espíritu de sabiduría y de entendimiento, el Espíritu de consejo y de poder, el Espíritu de conocimiento y de temor del Señor; y me deleitaré en obedecerlo, no tomaré decisiones basadas en mis sentimientos u emociones; y solo puedo hacer esto porque Tú eres quien me libras de la miopía espiritual, me abres los ojos espirituales para que pueda seguir tu instrucción y tu guía. Gracias Señor Jesucristo por haber dejado con nosotros a tu Espíritu Santo para controlarnos y dirigirnos; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!