AMÁNDONOS

AMÁNDONOS

ROMANOS 13:8-10 No deban nada a nadie, excepto el deber de amarse unos a otros. Si aman a su prójimo, cumplen con las exigencias de la ley de Dios. Pues los mandamientos dicen: “No cometas adulterio. No mates. No robes. No codicies”. Estos y otros mandamientos semejantes se resumen en uno solo: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. El amor no hace mal a otros, por eso el amor cumple con las exigencias de la ley de Dios. (NTV)

Amándonos unos a otros cumplimos todos los requisitos de la ley de Dios, es decir, todos los mandamientos.

Había una vez un muchacho, el primero en todo; mejor atleta, mejor estudiante, pero nunca supo si era buen hijo, un buen compañero, un buen amigo o un buen novio.  En un día de depresión el muchacho se dejó morir, cuando iba camino al Cielo se encontró con un ángel y este le preguntó:

  • ¿Por qué te dejaste morir si sabías que todos te querían? El muchacho respondió:
  • Hay veces que vale más una sola palabra de consuelo que todo lo que se siente.  En todo el tiempo de mi vida, nunca escuché: “Estoy orgulloso de ti, gracias por ser mi amigo”, ni siquiera un “te quiero” de la persona que más amé.

El ángel se quedó pensativo y el muchacho agregó:

  • ¿Y sabes qué es lo que más me duele? El ángel triste le preguntó:
  • ¿Qué? Y el muchacho le respondió:
  • ¡Que todavía espero escucharlo algún día! El ángel abrazó al muchacho y le dijo:

No te preocupes, pronto conocerás a la única persona que siempre te dijo al oído que te amaba, pero que tú nunca escuchaste: El Señor Jesús.

Existen momentos en los que nos gustaría mucho ayudar a quienes amamos, pero no podemos hacer nada, o las circunstancias no permiten que nos aproximemos, o la persona permanece cerrada ante cualquier gesto de solidaridad y apoyo.  Entonces, sólo nos resta el amor. 

¡¡¡En los momentos en que todo es inútil, aún podemos amar,

sin esperar recompensas o agradecimientos!!!

Si conseguimos actuar de esta manera, la energía del amor

empieza a transformar el entorno en que vivimos

CONFESIÓN DE FE:

EL TIEMPO NO TRANSFORMA AL HOMBRE, EL PODER DE LA VOLUNTAD NO TRANSFORMA AL HOMBRE, LO TRANSFORMA EL AMOR; POR TANTO, AMARÉ SIN CONDICIÓN A MI PRÓJIMO COMO EL SEÑOR JESÚS LO PROPONE Y LO HACE.

ORACIÓN:

Padre celestial, Elohim Kjésed, Dios de Amor Fiel y Bondad Inagotable (Éxodo 20:6). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, Tú nos has enseñado y demostrado el amor sin condición para con toda la humanidad, pero también dices que lo derramas inagotablemente sobre los que te aman y obedecen tus mandatos; hoy quiero darte gracias por eso y pedirte que pongas en mi ese mismo amor sin condición para con mis semejantes, amor permanente, ese amor que transforma, sin hacer acepción de personas ni tener en cuenta ofensas o comportamientos que puedan contrariarme. Gracias, mi Señor y Salvador Jesucristo por tu modelo de amor incondicional e inagotable; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!

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