LA ORACIÓN

LA ORACIÓN

MATEO 7:7-11 Pidan, y se les dará. Busquen y hallarán. Llamen, y se les abrirá. Porque todo el que pide recibe, el que busca halla, y al que llama se le abrirá. ¿Qué hombre hay entre ustedes que, al hijo que le pide pan, le dará una piedra? ¿O al que le pide pescado le dará una serpiente? Pues si ustedes, siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más su Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden? (RVA’15)

De la importancia de la oración bíblica en la verdadera y eficaz comunión con Dios.

Dios quiere que sus hijos pidan lo que está en sus corazones, porque Él se deleita en dar. Aun más, quiere tener comunión con nosotros.

🙏🏼 ¡Qué gozo podemos tener cada vez que nos reunimos con nuestro Padre Celestial mediante la oración!

El privilegio de la oración se basa en la relación que tenemos con Dios por medio de su Hijo Jesucristo. Solo quienes somos parte de la familia de Dios podemos decir que Él es nuestro Padre (Juan 1:12), y recibir respuesta a la oración. Él no promete esto a los incrédulos. La única excepción es el pecador que pide perdón y recibe a Jesucristo como su Salvador y Señor. Su oración siempre es respondida con la salvación, conforme a su promesa (Romanos 10:9).

En el Sermón del monte, Jesús usa tres verbos para describir la oración:

🙏🏼 Pedir, buscar y llamar. Note la progresión en la intensidad:

🙏🏼 Petición, búsqueda y acción.

¡¡¡La Oración es más que presentar peticiones a Dios!!!

Implica buscar que Su voluntad guíe nuestras súplicas,

significa “tocar la puerta” explorando diferentes soluciones, y recibir

el consejo piadoso para ayudarnos a determinar el sentir de nuestro Señor

Jesucristo prometió que recibiremos y encontraremos, y que Dios nos abrirá la puerta. Tenemos su garantía de que el Señor responderá y lo que Él hace es bueno. Orar es sencillo, pero a veces nos resulta difícil hacerlo. Tratamos diferentes métodos, pero a menudo nos sentimos insatisfechos y nos preguntamos si nuestras oraciones están teniendo algún efecto. Mi recomendación en tres pasos:

  1. Pídale al Señor que le enseñe más acerca de la oración bíblica.
  2. Ponga en práctica lo que aprenda.
  3. Y espere su respuesta con confianza.

CONFESIÓN DE FE:

BUSCARÉ CON DEVOCIÓN Y POR MEDIO DE LA ORACIÓN ESTABLECER UNA COMUNIÓN VERDADERA Y EFICAZ CON DIOS, CON LA SEGURIDAD DE QUE ÉL ME ESCUCHA ATENTAMENTE, Y ASÍ ESPERARÉ SUS RESPUESTAS CON CONFIANZA.

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Mikarov, Dios que está cerca (Jeremías 23:23). Mi amado Señor y Salvador Jesucristo, gracias quiero darte hoy porque Tú eres ese Dios que siempre está cerca y atento de su creación, y podemos confiar en que la comunión contigo sea verdadera en la medida que nosotros también nos acercamos a Ti, y tal vez la mejor forma sea por medio de la oración. Por eso hoy quiero citar al Apóstol Pablo en una de sus oraciones más sentidas, diciendo: Hoy caigo de rodillas y elevo una oración al Padre, el Creador de todo lo que existe en el Cielo y en la Tierra. Pido en oración que, de sus gloriosos e inagotables recursos, me fortalezca con poder en el ser interior por medio de su Espíritu. Entonces Cristo habitará en mi corazón a medida que confíe en Él. Gracias, mi Señor y Salvador Jesucristo por enseñarme la oración bíblica; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!

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