2 SAMUEL 7:18-22 (NTV)
Entonces el rey David entró y se sentó delante del Señor y oró: ¿Quién soy yo, oh Señor Soberano, y qué es mi familia para que me hayas traído hasta aquí? Y ahora, Señor Soberano, sumado a todo lo demás, ¡hablas de darle a tu siervo una dinastía duradera! ¿Tratas a todos de esta manera, oh Señor Soberano? ¿Qué más puedo decirte? Tú sabes cómo es realmente tu siervo, Señor Soberano. Debido a tu promesa y según tu voluntad hiciste todas estas grandes cosas y las diste a conocer a tu siervo. ¡Qué grande eres, oh Señor Soberano! No hay nadie como Tú. ¡Nunca hemos oído de otro Dios como Tú!
♥Bien dice el Señor que: “El que tenga oídos para oír, que escuche y entienda” (Mateo 13:9 NTV); entonces no lo pensemos tanto, escuchemos a Dios. (Leer 2 Samuel 7 Completo)
¡¡¡“El que tiene oídos, que oiga” es una expresión bíblica utilizada por Jesús para enfatizar la importancia de escuchar atentamente, entender y actuar según sus enseñanzas; pero más allá de la audición física, hace un llamado a la disposición del corazón y a la obediencia, señalando que quien posee la capacidad de comprender la verdad, debe aplicarla a su vida!!!
De todos los héroes de la Biblia, de pocos se habla con tanto respeto como del rey David. ¿Qué lo hizo tan especial? David se preguntó lo mismo. (Vs.18)
☝🏼 La mejor respuesta es, simplemente, que él era un hombre que oía, escuchaba y entendía a Dios.
La rectitud no es posible, a menos que escuchemos al Padre Celestial, pues cuando lo hacemos, recibimos de Él guía, dirección, disciplina y aliento. Esto fue muy cierto en cuanto al pastor y rey David (Salmo 63:1-8). En los Salmos tenemos un hermoso cuadro de la vida de oración de David. Notemos cuatro cosas que él hacía cuando meditaba en Dios:
- Examinaba su pasado. Aunque David había cometido pecados graves, esos tiempos difíciles le enseñaron a ser humilde, arrepentirse y pedir perdón. Mirar hacia atrás lo ayudaba a recordar la fidelidad de Dios.
- Reflexionaba acerca del carácter del Señor. Cuando nos enfocamos en los atributos de Dios, crecemos en nuestra comprensión de quién es Él. Esto daba como resultado una relación más personal e interactiva.
- Recordaba las promesas de Dios. Sabía que el Señor había dirigido siempre, y con gran éxito, sus pasos.
- Hacía peticiones a su Padre Celestial. Dios nunca tuvo en mente que nos defendiéramos en la vida solos. Él siempre está listo para actuar a nuestro favor.
Deténgase un momento y piense en cómo conversa usted típicamente con Dios; si usted es el único que habla cuando ora, necesita hacer algunos ajustes.
💞 Así como el Señor le hablaba a David, Él tiene también muchas cosas que decirle a usted, si simplemente permite que le hable.
CONFESIÓN DE FE:
HARÉ UNA PAUSA EN MIS CONVERSACIONES CON DIOS, DE MANERA QUE PUEDA OÍR, ESCUCHAR Y ENTENDER CON CLARIDAD SU VOZ, Y ENTONCES SEGUIR SIN CONDICIÓN SUS INSTRUCCIONES PARA MI VIDA, PUES SÉ QUE ÉL ME GUÍA, DIRIGE, DISCIPLINA Y ALIENTA PERFECTAMENTE CUANDO HAGO ESTO.
ORACIÓN:
Padre Celestial, Jehová Shammah, Dios está allí, Dios que habita aquí (Ezequiel 48:35). Dios Omnipresente, Tú eres mi Señor, el que está atento a mis oraciones, pero sé que también quieres que yo te escuche, por eso hoy vengo a tu presencia a decirte que estoy dispuesto, listo para que me hables, me guíes, me dirijas, me disciplines o me alientes con tu apacible y melodiosa voz. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo, porque puedo estar seguro de que estás ahí, y siempre estarás para mí, atento a mis suplicas tanto como yo esté atento a tu voz; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!
